
A veces hasta el más payaso merece un poco de amor...
Prueben mi cocktail de gin, desilusión y bohemia no hay controles de alcoholemia y está prohibido prohibir.
Montevideo, qué bien te veo! Que suelten los leones. Mi nena ya está cansada de llorar por los rincones, por eso busca un rockero que le regale flores y que la invite a vivir en un castillo de canciones.
Quizá perder a veces mi lugar
quizá surgir de un "ya no puedo más"
y me convenza para siempre de mi condición
de boca libre y pies pa' caminar..