domingo, 12 de julio de 2009

Pablo Neruda.

Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo, sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura, en regiones contrarias, en un mediodía quemante: eras sólo el aroma de los cereales que amo.
Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa en Angola, a la luz de la luna de Junio, o eras tú la cintura de aquella guitarra que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido. Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato. Pero yo ya sabía cómo era. De pronto mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida: frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas. Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.

1 comentario:

  1. Hironía como Hironía no hay...Ironía puede ser, pero tampoco.
    Lo que escribí, sí...es de verdad.
    Pensé por un momento que la vida me sonreía, y por suerte sigue así.

    PD: obviamente, como bastante pánfila, que soy ME ESTABA REFIRIENDO AL AMOR Y LOS HOMBRES.
    lov u so much

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